Escrito por David Roberts, MPH
Nuevas investigaciones señalan que la inflamación crónica, y no solo el colesterol, podría ser uno de los principales impulsores de las enfermedades cardiovasculares. Cerca de una cuarta parte de los pacientes que sufren un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular no presenta ninguno de los factores de riesgo tradicionales. Tanto el sulforafano como la curcumina actúan sobre las vías inflamatorias implicadas.
Puntos clave
- ✓ 1 de cada 4 pacientes cardiovasculares no presenta los factores de riesgo clásicos
- ✓ La inflamación crónica está surgiendo como un factor oculto
- ✓ En un ensayo, el sulforafano redujo en un 40 % un marcador clave de inflamación
- ✓ La curcumina también actúa sobre la inflamación relacionada con el daño arterial
- ✓ Se estudian compuestos presentes en los alimentos como complemento del control del colesterol
¿Por qué los médicos están replanteando las causas de las enfermedades cardiovasculares?
Desde hace tiempo, los cardiólogos saben que hay algo que no termina de encajar. Cerca de una cuarta parte de las personas hospitalizadas por ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares no presenta los factores de riesgo tradicionales [1].
Es decir, no tienen colesterol alto, hipertensión, antecedentes de tabaquismo ni diabetes.
Un artículo de portada publicado en mayo de 2026 en Scientific American expone la posibilidad de que la inflamación crónica de bajo grado sea la pieza que faltaba [1].
La inflamación no es un concepto nuevo en cardiología. Lo que ha cambiado es la importancia que los investigadores le atribuyen actualmente: ya no se considera únicamente una consecuencia de las enfermedades cardiovasculares, sino una posible causa fundamental [1].
Parte de la evidencia proviene de ensayos con medicamentos. Los investigadores han estudiado fármacos antiinflamatorios de bajo costo, incluida la colchicina, para determinar si reducir la inflamación puede disminuir por sí sola el riesgo cardiovascular [1].
Los primeros resultados han sido lo suficientemente prometedores como para cambiar la manera en que algunos cardiólogos evalúan el riesgo. No se trata de descartar el colesterol como factor, sino de considerar la inflamación como un segundo factor independiente [1].
¿Qué es la inflamación crónica y cómo daña las arterias?
La inflamación es una respuesta normal del organismo ante una lesión o una infección. El problema comienza cuando esa respuesta no se desactiva.
Cuando la inflamación se vuelve crónica, las células inmunitarias continúan atacando las paredes de los vasos sanguíneos mucho después de que la amenaza real haya desaparecido [2][5].
Esta actividad persistente contribuye a la acumulación de placa, la rigidez arterial y la disfunción endotelial, factores que aumentan el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular [5].
El estrés oxidativo alimenta directamente este ciclo. Se acumulan moléculas inestables llamadas radicales libres, que activan aún más las señales inflamatorias responsables de mantener a las arterias bajo ataque [2].
Las células inmunitarias llamadas macrófagos desempeñan un papel central. Absorben el exceso de colesterol en las paredes arteriales y pueden transformarse en células espumosas, uno de los componentes principales de la placa arterial [5].
Cuanto mayor es la inflamación del tejido circundante, más se acelera este proceso. Por eso, los investigadores consideran ahora que la inflamación y el colesterol son factores interrelacionados, no explicaciones opuestas [1][5].
¿Puede el sulforafano ayudar a reducir la inflamación crónica?
Sí. El sulforafano, un compuesto presente en los brotes de brócoli, activa el propio sistema de defensa antioxidante del organismo [2].
Esta activación inhibe NF-κB, una vía de señalización responsable de producir muchas de las proteínas inflamatorias implicadas en el daño arterial [2].
En estudios con animales, el sulforafano redujo la hipertrofia del miocardio, la fibrosis y la inflamación del tejido cardíaco [3].
Los datos en humanos también respaldan estos hallazgos. En un ensayo clínico de 12 semanas, la suplementación con sulforafano redujo en un 40 % un marcador clave de inflamación, disminuyó el colesterol total en un 12 % y el colesterol LDL en un 24 % [4].
¿Qué papel desempeña la curcumina en la salud vascular?
La curcumina, el principal compuesto activo de la cúrcuma, actúa a través de una vía similar al inhibir la señalización de NF-κB en las paredes de los vasos sanguíneos [5][6].
Las investigaciones muestran que la curcumina reduce el estrés oxidativo en las células endoteliales, la fina capa de tejido que recubre el interior de todos los vasos sanguíneos [6].
Esto es importante porque la disfunción endotelial es uno de los primeros cambios medibles durante el desarrollo de la aterosclerosis [6].
Los ensayos clínicos con curcumina han observado mejoras en marcadores de salud vascular, especialmente en personas que ya presentan un riesgo cardiovascular elevado [6].
La curcumina tiene una limitación bien documentada: por sí sola, el organismo la absorbe con dificultad. La mayor parte de una dosis oral se metaboliza antes de llegar al torrente sanguíneo [5].
Debido a este problema de absorción, los investigadores que estudian los efectos cardiovasculares de la curcumina suelen señalar que la formulación y el sistema de administración determinan qué cantidad de la dosis logra llegar al tejido vascular [5][6].
¿Cómo se comparan el sulforafano y la curcumina en los marcadores de inflamación?
Los datos sobre el sulforafano que se presentan aquí provienen de un único ensayo en humanos de 12 semanas. Se trata de una señal real, aunque todavía no se ha reproducido a gran escala.
Los hallazgos sobre los efectos vasculares de la curcumina también se encuentran en una etapa inicial en comparación con los medicamentos cardiovasculares establecidos.
Preguntas frecuentes
¿La inflamación causa enfermedades cardiovasculares o es un síntoma?
Cada vez más investigadores consideran que puede ser ambas cosas. La inflamación aparece como respuesta al daño arterial inicial y después contribuye activamente a que ese daño avance, creando un ciclo que se refuerza a sí mismo. Cerca de una cuarta parte de los pacientes que sufren un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular no presenta ninguno de los factores de riesgo tradicionales, lo que apunta a la inflamación como un factor independiente [1].
¿Cuál es la diferencia entre la inflamación aguda y la inflamación crónica?
La inflamación aguda es una respuesta normal y protectora ante una lesión o infección, y desaparece cuando la amenaza ha pasado. La inflamación crónica persiste mucho tiempo después; las células inmunitarias continúan atacando los tejidos, incluidas las paredes de los vasos sanguíneos, durante meses o incluso años [2][5].
¿El sulforafano o la curcumina pueden sustituir los medicamentos para el colesterol?
No. Ambos compuestos se estudian como estrategias complementarias para el manejo de la inflamación, no como sustitutos de un tratamiento cardiovascular recetado. Toda persona que tome medicamentos debe consultar con su médico antes de modificar su tratamiento o rutina.
¿Cómo se mide normalmente la inflamación en la investigación cardiovascular?
Los investigadores clínicos suelen medir la proteína C reactiva, un marcador producido por el hígado en respuesta a la inflamación. Los niveles elevados se asocian con un mayor riesgo cardiovascular, independientemente de los niveles de colesterol [4].
¿El sulforafano y la curcumina se encuentran en los alimentos o únicamente en suplementos?
Ambos se encuentran de forma natural. El sulforafano proviene de las verduras crucíferas, especialmente de los brotes de brócoli, mientras que la curcumina procede de la raíz de cúrcuma. En la investigación clínica suelen utilizarse en forma de suplemento porque esto permite administrar dosis constantes y medibles.
Referencias
[2] Dinkova-Kostova, A.T., Fahey, J.W., Kostov, R.V., Kensler, T.W. "KEAP1 and Done? Targeting the NRF2 Pathway with Sulforafano." Trends in Food Science & Technology, 2017. https://doi.org/10.1016/j.tifs.2017.02.002
[3] Baralić, K., et al. "Sulforafano—A Compuesto with Potential Health Benefits for Disease Prevention and Treatment." Antioxidants, 2024. https://doi.org/10.3390/antiox13020147
[4] Giron, J., Smiarowski, L., Katz, J. "The Effect of Sulforafano on Markers of Inflammation and Metabolism in Virally Suppressed HIV Patients." Frontiers in Nutrition, 2024. https://doi.org/10.3389/fnut.2024.1357906
[5] "Curcuminaoids: Implication for Inflammation and Oxidative Stress in Cardiovascular Diseases." PubMed, 2019. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30834628/
[6] "Therapeutic Potential of Curcumina in Cardiovascular Disease: Targeting Atherosclerosis Pathophysiology." PubMed, 2025. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40763486/
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