Microplásticos: Riesgos para la Salud, lo que Dice la Investigación de 2026 y Qué Puedes Hacer

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Artículo por David Roberts, MPH

Sí, deberías prestar atención a los microplásticos. En abril de 2026, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) los identificó oficialmente como un contaminante prioritario en el agua potable. Además, un estudio publicado en 2024 en el New England Journal of Medicine encontró microplásticos en el 58.4 % de las placas ateroscleróticas humanas, asociándolos con un mayor riesgo de infarto y accidente cerebrovascular. Hoy en día es prácticamente imposible evitar por completo la exposición a los microplásticos. Sin embargo, sí puedes comprender cómo afectan a tus células, reducir las principales fuentes de exposición en tu vida diaria y fortalecer los mecanismos naturales de defensa de tu organismo. Esto es lo que realmente muestra la evidencia científica.

58.4 % de las placas ateroscleróticas analizadas contenían microplásticos en el estudio cardiovascular de 2024. Fuente [1]
4.22 M de partículas por cm² pueden liberarse al calentar ciertos recipientes de plástico. Fuente [3], según el contenido original
11.6 mil M de partículas puede liberar una sola bolsita de té de plástico en una taza. Fuente [8]

Puntos clave

Al terminar de leer este artículo, podrás:

  • Identificar las principales vías por las que los microplásticos ingresan al organismo.
  • Comprender cómo los microplásticos desencadenan inflamación crónica y estrés oxidativo a nivel celular.
  • Aplicar de inmediato entre dos y tres cambios sencillos en tu hogar para reducir significativamente tu exposición diaria a los microplásticos.
  • Descubrir cómo la vía Nrf2 actúa como el regulador maestro que activa los genes responsables de la defensa antioxidante y la desintoxicación natural del organismo.
  • Conocer cómo el sulforafano favorece la actividad de las enzimas de desintoxicación de Fase II, ayudando al cuerpo a neutralizar las toxinas químicas transportadas por contaminantes ambientales.
Representación visual de las principales vías de exposición a microplásticos. Imagen del U.S. Geological Survey (USGS), dominio público.

¿Qué son los microplásticos y cómo llegan al cuerpo humano?

Los microplásticos son partículas de polímeros sintéticos que miden entre 1 nanómetro y 5 milímetros. Pueden ingresar al organismo a través de la alimentación, la respiración e incluso por contacto con la piel. En 2024, un estudio sobre enfermedad cardiovascular identificó estas partículas en el 58.4 % de las placas ateroscleróticas humanas [1]. Su presencia se asoció con un mayor riesgo de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular. Comprender qué son los microplásticos es el primer paso para reducir su impacto en la salud. Aunque hoy es prácticamente imposible evitar por completo la exposición, conocer cómo llegan al organismo te permite tomar decisiones que pueden disminuirla significativamente.

IngestiónAgua, alimentos, sal marina, productos del mar y materiales en contacto con alimentos.
InhalaciónMicrofibras y partículas suspendidas en el aire, especialmente en interiores y zonas urbanas.
Contacto con la pielLos nanoplásticos también pueden interactuar con los lípidos de la piel y contribuir a la exposición total.

¿Cuál es la diferencia entre los microplásticos primarios y secundarios?

Los microplásticos primarios se fabrican intencionalmente para aplicaciones industriales y productos cosméticos, como las microesferas exfoliantes. En cambio, los microplásticos secundarios se generan cuando objetos de plástico de mayor tamaño se degradan con el tiempo.

La radiación ultravioleta, el calor y el desgaste mecánico fragmentan lentamente polímeros como el polietileno y el polipropileno durante años o incluso décadas. Hoy en día, estos fragmentos representan la mayor parte de la contaminación por microplásticos en el medio ambiente. Aunque suelen ser invisibles a simple vista, siguen siendo biológicamente activos una vez que ingresan al organismo. Los fabricantes utilizan estos polímeros por su resistencia y bajo costo de producción; sin embargo, esa misma durabilidad hace que permanezcan en el ambiente durante cientos de años.

¿Qué revela la investigación de 2026 sobre la exposición humana a los microplásticos?

Las personas están expuestas a los microplásticos a través del agua embotellada, la sal marina y diversos productos del mar. Además, calentar recipientes de plástico puede liberar hasta 4.22 millones de partículas por cada centímetro cuadrado de superficie [3]. Los textiles sintéticos, como el forro polar de poliéster, también desprenden millones de microfibras suspendidas en el aire que respiramos dentro de los hogares.

Un estudio publicado en Nature Medicine en 2025 confirmó la presencia de microplásticos y nanoplásticos en órganos humanos como el hígado, los riñones y el cerebro [2]. Además, el análisis de autopsias encontró concentraciones medianas de hasta 26,076 μg/g de plásticos totales en el cerebro de personas con demencia [2]. Estos hallazgos ponen de manifiesto la importancia de adoptar estrategias que ayuden a reducir la exposición, como las que compartimos en nuestro blog de salud.

En abril de 2026, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) incorporó los microplásticos a su Lista de Contaminantes Candidatos [4]. Esta decisión representa un paso importante hacia la futura regulación de los sistemas públicos de agua potable con el objetivo de reducir la carga acumulada de estos contaminantes en el organismo.

Mantenerte informado te ayuda a tomar decisiones más seguras para ti y tu familia. Además de la ingestión y la inhalación, los nanoplásticos también pueden absorberse a través de la piel al interactuar con sus lípidos. Aunque esta vía representa una menor exposición, también contribuye a la cantidad total de microplásticos acumulados en el cuerpo. En las zonas urbanas, la inhalación de fibras sintéticas suspendidas en el aire constituye una de las principales fuentes de exposición diaria.

¿Qué hacen realmente los microplásticos en tus células?

Los microplásticos actúan como irritantes físicos una vez que se acumulan en los tejidos. Al entrar en contacto con las membranas celulares, estimulan la producción de especies reactivas de oxígeno (ROS). Como consecuencia, se genera un estado de estrés oxidativo crónico que puede afectar el funcionamiento normal de las células.

El sistema inmunológico intenta reconocer y eliminar estas partículas como si fueran un agente extraño. Sin embargo, a diferencia de bacterias o virus, el organismo no puede degradar el plástico. Esta incapacidad mantiene activada la respuesta inmunitaria y favorece un estado de inflamación persistente.

Una forma sencilla de visualizarlo Los microplásticos no solo pueden actuar como partículas irritantes. Su superficie también puede transportar otros contaminantes, por eso el artículo los describe como un “caballo de Troya”.

Además, los microplásticos pueden actuar como un auténtico "caballo de Troya". Su superficie es capaz de adsorber metales pesados y otros contaminantes ambientales. Una vez dentro de la célula, estas sustancias pueden liberarse directamente en el citoplasma. Una revisión publicada en 2024 sobre microplásticos, nanoplásticos y función mitocondrial describió evidencia de alteraciones en la integridad y el funcionamiento de las mitocondrias [6]. Como resultado, las células producen energía con menor eficiencia y pueden volverse más vulnerables al daño.

¿Cómo provocan los microplásticos estrés oxidativo y daño en el ADN?

El estrés oxidativo ocurre cuando la producción de radicales libres supera la capacidad natural del organismo para neutralizarlos mediante sus sistemas antioxidantes. La presencia persistente de microplásticos puede causar daño físico a diferentes estructuras celulares y favorecer la fragmentación del ADN.

Un estudio en humanos publicado en 2024 encontró una asociación entre una mayor carga de microplásticos en sangre y niveles más altos de proteína C reactiva (PCR), además de alteraciones en otros marcadores sanguíneos [7].

¿Cómo alteran los microplásticos el equilibrio hormonal?

Muchos microplásticos contienen aditivos químicos como bisfenol A (BPA) y ftalatos. Estas sustancias pueden desprenderse de las partículas y pasar al torrente sanguíneo. Este fenómeno resulta especialmente preocupante cuando hablamos de microplásticos presentes en los alimentos.

Tanto el BPA como los ftalatos son conocidos como disruptores endocrinos, ya que pueden imitar la acción de algunas hormonas naturales e interferir con procesos relacionados con el metabolismo, la reproducción y otras funciones reguladas por el sistema endocrino. La literatura científica sobre microplásticos también estudia estos mecanismos junto con el estrés oxidativo y la inflamación [6].

Los nanoplásticos representan un riesgo aún mayor debido a su tamaño extremadamente pequeño. Esto les permite atravesar con mayor facilidad la barrera hematoencefálica en comparación con partículas de mayor tamaño. Como consecuencia, podrían favorecer procesos de neuroinflamación y contribuir al deterioro cognitivo.

Proteger la salud celular requiere un enfoque proactivo. Además de reducir la exposición a los microplásticos, también es posible apoyar los mecanismos naturales de defensa del organismo mediante intervenciones nutricionales con alta biodisponibilidad diseñadas para promover la salud y la longevidad.

¿Cuáles son las formas más efectivas de reducir la exposición a los microplásticos?

Reducir la exposición a los microplásticos comienza por revisar los hábitos y objetos que forman parte de tu vida diaria. Aunque es imposible eliminar por completo el contacto con estas partículas, adoptar medidas específicas puede disminuir significativamente la cantidad de microplásticos a la que estás expuesto. Expertos de la Harvard T.H. Chan School of Public Health (2024) destacan que los microplásticos representan un riesgo para la salud, principalmente por su capacidad para favorecer procesos inflamatorios [5].

Uno de los cambios más importantes consiste en sustituir los recipientes de plástico por materiales más seguros para almacenar y calentar alimentos. Un estudio realizado por Hussain y colaboradores (2023) encontró que calentar recipientes de plástico en el microondas puede liberar hasta 4.22 millones de microplásticos por cada centímetro cuadrado [3]. El calor acelera la degradación del plástico y favorece la liberación de partículas.

VidrioLa mejor opción para calentar alimentos y almacenarlos durante largos periodos.
Acero inoxidableResistente, duradero y una excelente alternativa para almacenar alimentos y bebidas frías.
CerámicaSegura para cocinar a altas temperaturas siempre que esté libre de plomo.

¿Qué cambios en la cocina pueden reducir más la exposición a los microplásticos?

Muchas personas desconocen que algunos productos de uso cotidiano contienen plástico. Por ejemplo, ciertas bolsitas de té y vasos de papel incluyen componentes plásticos. Un estudio de Hernandez y colaboradores (2019) encontró que una sola bolsita de té de plástico puede liberar alrededor de 11.6 mil millones de microplásticos, además de 3.1 mil millones de nanoplásticos, en una taza de té [8]. Siempre que sea posible, opta por té de hoja suelta preparado con infusores de acero inoxidable.

También es recomendable sustituir las tablas de cortar de plástico por tablas de madera o mármol. Con cada corte, las tablas de plástico desprenden pequeñas partículas que pueden terminar en los alimentos.

Las etiquetas "Libre de BPA" tampoco garantizan que un producto esté libre de sustancias preocupantes. Con frecuencia, el bisfenol A se reemplaza por compuestos similares, como BPS o BPF, que también pueden liberar partículas y actuar como disruptores endocrinos. Otras alternativas más seguras incluyen las tapas reutilizables de silicona y los envoltorios de cera de abeja, una tendencia cada vez más adoptada para reducir la exposición a plásticos de un solo uso.

¿Cómo contribuyen los textiles sintéticos a la exposición a los microplásticos dentro del hogar?

Las prendas elaboradas con fibras sintéticas, como el poliéster, desprenden millones de microfibras durante su uso y lavado. Siempre que sea posible, elige fibras naturales como algodón, lino, lana o seda, ya que no contribuyen de la misma manera a la contaminación por plásticos en el aire.

Aspirar con frecuencia utilizando filtros HEPA también ayuda a reducir la cantidad de fibras suspendidas en el ambiente, disminuyendo así una de las principales vías de exposición por inhalación.

Otra medida útil es instalar sistemas de filtración de agua capaces de retener partículas de hasta 0.1 micras. Muchos filtros de carbón activado convencionales no logran capturar los nanoplásticos más pequeños. Asimismo, los filtros para lavadoras ayudan a evitar que millones de microfibras lleguen al sistema de aguas residuales.

En conjunto, estos cambios convierten el hogar en un entorno más favorable para reducir la exposición diaria a contaminantes ambientales. Más allá de disminuir el uso de plásticos, se trata de adoptar hábitos que ayuden a proteger la salud celular a largo plazo. Aunque ninguna medida elimina completamente la exposición, la suma de pequeños cambios puede marcar una diferencia importante con el tiempo.

¿Cómo ayuda el sulforafano a proteger las células frente a los microplásticos?

Aunque no es posible eliminar por completo la exposición a las toxinas ambientales, sí es posible fortalecer los mecanismos naturales de defensa del organismo. Una de las estrategias más estudiadas consiste en activar la vía Nrf2, un regulador maestro que estimula la producción de genes relacionados con la defensa antioxidante y la desintoxicación celular. Al activarse esta vía, el organismo mejora su capacidad para responder al estrés oxidativo y la inflamación provocados por contaminantes ambientales, incluidos los microplásticos.

El sulforafano es considerado el activador natural más potente conocido de la vía Nrf2. Diversos estudios han demostrado que favorece la activación de las enzimas de desintoxicación de Fase II, responsables de ayudar al organismo a neutralizar y eliminar numerosas sustancias potencialmente dañinas [4].

¿Qué papel desempeña Nrf2 frente al estrés oxidativo asociado a los microplásticos?

La proteína Nrf2 funciona como el principal regulador de los sistemas de defensa celular. Cuando se activa, aumenta la producción de enzimas antioxidantes y proteínas protectoras que ayudan a reducir el daño provocado por el estrés oxidativo.

En un ensayo clínico aleatorizado publicado en Cancer Prevention Research en 2014, una bebida de brotes de brócoli que aportaba sulforafano y glucorafanina aumentó la excreción urinaria de metabolitos del benceno y la acroleína [9]. Estos hallazgos sugieren que mantener activa la vía Nrf2 puede fortalecer la capacidad natural del organismo para afrontar la carga oxidativa generada por la exposición a contaminantes ambientales.

Aunque no es posible evitar que todas las partículas de microplásticos entren en el organismo, sí es posible apoyar los mecanismos biológicos que ayudan a las células a responder frente a ese desafío.

¿Por qué es importante la biodisponibilidad del sulforafano?

Muchos suplementos contienen glucorafanina, un precursor que debe convertirse en sulforafano para ejercer su actividad biológica. Para que esta conversión ocurra, el organismo necesita la enzima mirosinasa.

La literatura sobre biodisponibilidad del sulforafano confirma que la glucorafanina necesita la enzima mirosinasa para convertirse en sulforafano, y que la actividad de esta enzima influye de manera importante en la cantidad de sulforafano disponible [10]. Por ello, la biodisponibilidad es uno de los factores más importantes al evaluar un suplemento de sulforafano.

En Mara Labs desarrollamos BrocElite® utilizando sulforafano bioactivo estabilizado, lo que permite aportar directamente la molécula activa sin depender de la conversión de glucorafanina dentro del organismo. Si deseas conocer más sobre la investigación detrás de la salud celular, puedes visitar el blog de Mara Labs.

Elegir un suplemento de sulforafano biodisponible, como BrocElite®, ayuda a mantener activa la vía Nrf2 de manera constante, apoyando los mecanismos naturales de defensa celular frente al estrés oxidativo y otros desafíos ambientales.

Además de favorecer la eliminación de toxinas que suelen encontrarse asociadas a los microplásticos, como el BPA y diversos metales pesados, observaciones independientes preliminares sugieren que BrocElite® podría favorecer la movilización de microplásticos fuera de las células para facilitar su eliminación a través de las heces. Estos hallazgos fueron reportados por el investigador Dr. Jon Brudvig y, hasta el momento, deben interpretarse como evidencia inicial, no como un ensayo clínico revisado por pares. Puedes consultar su investigación sobre la movilización de microplásticos utilizando BrocElite® en su Substack.

¿Cómo proteger la salud celular en un mundo lleno de plásticos?

La evidencia científica es clara: en 2026 resulta prácticamente imposible evitar por completo la exposición a los microplásticos. Sin embargo, eso no significa que no puedas tomar medidas para reducir su impacto. Evitar algunas de las principales fuentes de exposición —como calentar alimentos en recipientes de plástico, consumir agua sin filtrar o utilizar bolsitas de té que contienen plástico— puede marcar una diferencia importante. Del mismo modo, apoyar los mecanismos naturales de defensa celular del organismo ayuda a enfrentar el estrés oxidativo e inflamatorio asociado con este tipo de contaminantes.

En Mara Labs desarrollamos BrocElite® a partir de sulforafano bioactivo estabilizado porque el sulforafano es uno de los activadores naturales de Nrf2 más estudiados hasta la fecha. Pruebas realizadas por laboratorios independientes han confirmado que una sola cápsula es capaz de activar esta importante vía biológica. En un entorno donde la exposición a los plásticos es cada vez más difícil de evitar, mantener una activación constante de Nrf2 representa una de las estrategias con mayor respaldo científico para apoyar la salud celular a largo plazo. Además, observaciones independientes preliminares sugieren que BrocElite® podría favorecer la movilización de microplásticos fuera de las células para facilitar su eliminación a través de las heces; esta evidencia es inicial y no equivale a un ensayo clínico revisado por pares.

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Aunque no es posible eliminar por completo la exposición a los contaminantes ambientales, sí es posible adoptar hábitos y herramientas que ayuden al organismo a responder mejor frente a estos desafíos cotidianos.

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Preguntas frecuentes

¿Qué son los microplásticos y por qué representan un riesgo para la salud?

Los microplásticos son pequeñas partículas de polímeros sintéticos cuyo tamaño varía entre 1 nanómetro y 5 milímetros. Pueden representar un riesgo para la salud porque se han asociado con mecanismos como el estrés oxidativo y la inflamación [6,7]. Además, su superficie puede transportar aditivos y otros contaminantes químicos, una de las razones por las que se estudia su posible efecto como vehículo de exposición.

¿Cómo llegan los microplásticos al torrente sanguíneo?

Los microplásticos pueden atravesar la barrera intestinal o las membranas de los alvéolos pulmonares y llegar al torrente sanguíneo. En 2024, una investigación cardiovascular detectó microplásticos en el 58.4 % de las placas ateroscleróticas humanas [1], hallazgo que se asoció con un mayor riesgo de infarto y accidente cerebrovascular.

¿Puede el organismo eliminar los microplásticos una vez que han ingresado?

La evidencia inicial sugiere que el sulforafano bioactivo estabilizado presente en BrocElite® puede favorecer la movilización de microplásticos para facilitar su eliminación a través de las heces. ResverElite® también puede contribuir a este proceso al potenciar la misma vía biológica implicada en la eliminación de microplásticos del interior de las células.

¿Hervir el agua elimina los microplásticos?

No. Hervir el agua no elimina los microplásticos y, en algunos casos, incluso puede aumentar su concentración debido a la evaporación del agua. Para reducir la exposición, se recomienda utilizar sistemas de filtración de alta calidad capaces de retener partículas de hasta 0.1 micras. En abril de 2026, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) incorporó los microplásticos a su lista de contaminantes prioritarios para el agua potable [4].

¿Cómo ayuda el sulforafano a proteger las células frente a las toxinas ambientales?

El sulforafano activa la vía Nrf2, considerada el regulador maestro de los genes responsables de la defensa antioxidante y la desintoxicación celular. Al activarse esta vía, aumenta la producción de enzimas que ayudan a neutralizar el estrés oxidativo y favorecen los sistemas celulares implicados en la respuesta antioxidante y la detoxificación; ensayos en humanos con preparados de brotes de brócoli han mostrado un aumento en la excreción de metabolitos de contaminantes como el benceno y la acroleína [9]. Si deseas conocer más sobre esta vía biológica, puedes consultar nuestro blog de salud.

¿Qué alimentos contienen mayores cantidades de microplásticos?

Entre las fuentes con mayores concentraciones detectadas se encuentran el agua embotellada, diversos productos del mar y el té preparado con bolsitas que contienen plástico. Un estudio encontró que una sola bolsita de té de plástico puede liberar aproximadamente 11.6 mil millones de microplásticos, además de 3.1 mil millones de nanoplásticos, en una taza [8]. Optar por té de hoja suelta y reducir el consumo de envases plásticos puede ayudar a disminuir la exposición diaria.

Referencias

[1] Marfella, R., et al. Microplastics and Nanoplastics in Atheromas and Cardiovascular Events. New England Journal of Medicine. 2024;390:900–910. DOI: 10.1056/NEJMoa2309822.
Ver estudio

[2] Nihart, A. J., et al. Bioaccumulation of microplastics in decedent human brains. Nature Medicine. 2025.
Ver estudio

[3] Hussain, K. A., Romanova, S., Okur, I., et al. Assessing the Release of Microplastics and Nanoplastics from Plastic Containers and Reusable Food Pouches: Implications for Human Health. Environmental Science & Technology. 2023;57(26). DOI: 10.1021/acs.est.3c01942.
Ver estudio

[4] U.S. Environmental Protection Agency (EPA). Draft Sixth Contaminant Candidate List (CCL 6). Publicada el 2 de abril de 2026.
Ver fuente oficial

[5] Harvard T.H. Chan School of Public Health. Microplastics are everywhere and can harm human health, say experts. 2024.
Ver artículo

[6] Lerchner, T., Jedlička, J., Kripnerová, M., Dejmek, J., & Kuncová, J. Influence of micro- and nanoplastics on mitochondrial function in the cardiovascular system: a review of the current literature. Physiological Research. 2024. DOI: 10.33549/physiolres.935500.
Ver publicación

[7] Microplastic particles in human blood and their association with coagulation markers. Estudio en humanos publicado en 2024. PMID: 39638849.
Ver publicación

[8] Hernandez, L. M., Xu, E. G., Larsson, H. C. E., et al. Plastic Teabags Release Billions of Microparticles and Nanoparticles into Tea. Environmental Science & Technology. 2019;53(21):12300–12310. DOI: 10.1021/acs.est.9b02540.
Ver estudio

[9] Egner, P. A., et al. Rapid and Sustainable Detoxication of Airborne Pollutants by Broccoli Sprout Beverage: Results of a Randomized Clinical Trial in China. Cancer Prevention Research. 2014;7(8):813–823. DOI: 10.1158/1940-6207.CAPR-14-0103.
Ver ensayo clínico

[10] Men, X., et al. Plant sources, extraction techniques, analytical methods, bioactivity, and bioavailability of sulforaphane: a review. Food Science and Biotechnology. Publicado en línea en 2023; edición 2024. DOI: 10.1007/s10068-023-01434-7.
Ver revisión

Nota sobre BrocElite® y microplásticos: el artículo también enlaza un informe independiente del Dr. Jon Brudvig sobre observaciones preliminares de movilización de microplásticos. Se presenta como evidencia inicial y no como un ensayo clínico publicado y revisado por pares.
Consultar el informe

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El contenido de este blog tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento médico. No está destinado a diagnosticar, tratar, curar ni prevenir ninguna enfermedad. Antes de iniciar cualquier suplemento, tratamiento o programa de salud, consulta siempre con un profesional de la salud calificado, especialmente si estás embarazada, en periodo de lactancia, tomas medicamentos o padeces alguna condición médica.

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1 Comments

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